Un estanque junto al huerto

En el tercer trimestre una de las obras de las Brigadas Hortelanas Familiares, ha sido en el colegio Los Ángeles la creación de un estanque. Con este nuevo ecosistema pretendemos atraer a la fauna beneficiosa para el huerto: abejas, avispas, lagartijas, ranas, escarabajos, sapos o libélulas, al crear un punto de hidratación tan necesaria en los meses estivales. Así que el 22 de mayo de 2025 esto fue lo que ocurrió en un colegio de Torrelodones:

Se presentaron 12 familias con muchos pequeños voluntarios dispuestos a cavar el hoyo de al menos 50cm de profundidad y 1,20 m de diámetro. Las plantas acuáticas fueron un Equisetum fluviatale (cola de caballo), una cala o lirio de agua, otra de hojas planas y alargadas y un nenúfar. Además hubo que traer piedras de las inmediaciones para delimitar el biolago. Pero con tanta mano de obra motivada se hizo todo en un par de horas.

Ahora ya es una herramienta educativa más del colegio, donde esperamos tener algún día anfibios. De momento ya hemos hecho varias búsquedas de invertebrados y lo que más abunda son las larvas de moscas y mosquitos. Pero también es un espacio de recreo y de belleza, tan necesario en nuestros entornos escolares.

El árbol de la escuela

Durante el invierno es la época perfecta para hacer los trasplantes de árboles. Eso lo saben muy bien los/as alumnos/as del huerto escolar de varios colegios de Torrelodones.

Os contaremos los sucedido en la Escuela Infantil el Tomillar: han conocido de la mano del cuento «El árbol de la escuela» (Antonio Sandoval y Emilio Urberuaga) cómo influyen los cuidados en el crecimiento de un árbol del patio escolar. Y luego han construido con las familias un tótem donde visibilizar los beneficios ecosistémicos y para los humanos de estos compañeros inseparables. Por último han plantado un Arce de Montpellier en su patio de recreo que les alegrará con su cambio de color de las hojas en otoño.

Y subimos en altura y de edad porque en el colegio Los Ángeles han sido los/as alumnos de 4º de primaria los artífices de la plantación, tras la donación de un abeto por parte de una profesora. En este caso se introdujo la sesión con el relato «El hombre que plantaba árboles» (Jean Giono) , para después ir anotando en la pizarra todos los beneficios que nos ofrecen los árboles y que podéis consultar pinchando aquí: Beneficios de los árboles. Recordamos los pasos de un trasplante (importante hacer un buen hoyo para crear un alcorque) y nos pusimos manos a la obra. Aunque parezca mentira no sobraron manos, porque había un equipo de señalética, otro de cavado del hoyo, extracción de la maceta, abonado y riego. Esperamos que este abeto llegue a las decenas de metros que pueden alcanzar las coníferas.

Nos despedimos con una frase solemne a la altura de estos centenarios ejemplares : «Cuando una persona planta árboles a cuya sombra sabe que nunca habrá de sentarse, ha comenzado a entender el sentido de la vida».

Las plantas silvestres comestibles: un proyecto de ciencia ciudadana

Este mes finaliza el proyecto Resilvestra con la presentación en Madrid de la «Guía de cultivo y consumo de plantas silvestres comestibles». De la mano de Laura Aceituno de la Asociación La Troje y Laura Jiménez de la cooperativa Germinando, hemos explorado cómo podemos volver a utilizar las plantas silvestres comestibles en los cultivos y en nuestros platos.

Pero hablemos un poco de estas plantas: seguro que alguna vez habréis oído hablar de la tortilla de collejas, de ortigas o de la ensalada con rúcula o verdolaga. Las plantas silvestres comestibles eran un recurso muy utilizado en los pueblos para complementar la dieta cuando escaseaba la verdura. Además al estar mejor adaptadas al clima y territorio local (porque sobreviven solas sin ayuda de agricultores), con este proyecto pretendemos contribuir a la mejora de la resiliencia climática de los agroecosistemas madrileños.

En esta investigación de ciencia ciudadana han participado más de 30 colegios, 4 proyectos agroecológicos y personas a título individual. Desde La Huerta al Cole no queríamos ser menos y nos hemos sumado al experimento desde el colegio Los Ángeles de Torrelodones. A mediados de abril trasplantamos 2 collejas, 2 rúculas silvestres y 2 verdolagas al rincón de la salud del huerto escolar. Hemos ido observando su evolución, realizamos una cata a finales de mayo con alumnos/as de 4º de primaria (que justo tenían una actividad de plantas silvestres dentro del programa de huerto escolar) y en octubre a la vuelta de las vacaciones hortelanas hemos hecho recuento de supervivientes.

Os queremos compartir los resultados del experimento:

  • La verdolaga: no era la típica rastrera sino una de origen andaluz más espigada. Buen sabor, jugosa.
  • La rúcula silvestre: bastante picante.
  • La colleja: sin duda la que más éxito ha tenido. Su delicado sabor ha cautivado a muchos/as niños/as que incluso siguen viniendo en los recreos para probarla. De las tres especies es la única que ha sobrevivido a los rigores del verano. Ahora nos está dando semillas, veremos si con la pericia hortelana podemos llevarla a otros colegios.

Para más información sobre el proyecto Resilvestra os dejamos el enlace a la página de Germinando :

https://germinando.es/portfolio-item/resilvestra-ciencia-ciudadana-para-explorar-alimentos-de-alta-resiliencia-climatica/

Ajo y abono

El primer trimestre ya se termina y nos ha dejado dos momentos de especial importancia para la regeneración de los huertos escolares: la extracción de compost o abono y la siembra de ajos.

Y veamos por qué:

Todos los cursos comenzamos con la preparación del terreno y una de las tareas hortelanas es la incorporación de materia orgánica. Mediante la sesión sobre compostaje los/as niños/as han conocido los principales organismos implicados en el proceso y cuales son los ingredientes para que se produzca este milagro de la Naturaleza que es la descomposición de los restos orgánicos en compost. Ya dijo Darwin que la lombriz es el animal más importante del planeta, puesto que con sus desechos abona las plantas y además airea el suelo. Pero no sólo hemos encontrado lombrices de tierra en las composteras escolares…

Y llegado diciembre es el momento de sembrar los ajos. Han conocido cómo vivían nuestros ancestros de una manera más sostenible mediante el cuento ilustrado de la Fiesta de la siembra del ajo (adaptación de la siembra de la patata que podéis ver en esta entrada del blog: https://lahuertaalcole.com/2020/04/03/un-cuento-pintado-la-fiesta-de-la-siembra-de-la-patata/). Y nos hemos puesto manos a la obra para la siembra de este cultivo que algunos llaman el alimento medicamento, porque en el huerto nos limpia la tierra de hongos o repele a los roedores y en nuestro cuerpo es un antibiótico natural.

Herbarios del huerto

El primer trimestre hemos iniciado con las clases de 2º y 4º de primaria los herbarios del huerto. Es una actividad del proyecto educativo de La Huerta al Cole que les acompañará todo el curso.

Primeramente en clase han hecho el diseño de los cuadernillos, uniendo dos folios y en dos formatos, con hilo (para los mayores y con tiempo) o con grapas. Luego han hecho la portada con una calcamonía de una hoja de los árboles caída del otoño. Les ha gustado tanto la técnica que han aprovechado para hacer también así la contraportada. Hemos aprendido la diferencia entre hojas simples y compuestas (como la de la patata), sésiles como la del guisante (sin peciolo) o palmeadas como la del plátano de sombra. Y también han conocido que existen plantas del huerto anuales o bianuales, incluso perennes como las fresas.

Y por último la salida al huerto para tomar la muestra de las plantas existentes: patatas, fresas, guisantes, perejil, acelgas o rúcula han estado entre las seleccionadas. 15 días de secado entre hojas de periódico o folios reutilizados de clase, debajo de unos buenos libros escolares y a pegarla junto con su ficha botánica.

Ha sido una manualidad muy apropiada para los días de lluvia. Y en la clase de 2ºA del colegio «Los Ángeles» de Torrelodones, lo amenizaron con esta canción del otoño:

Mayo y sus presentes

Ya llegó la primavera que la sangre altera. Los pulgones a sus habas y las flores por doquier. Abejorros y todo una miríada de polinizadores libando el néctar mientras unos intrépidos aprendices de hortelan@s fumigan con maceración de ajo y agua jabonosa.

Los invernaderos de los colegios y las familias que apadrinaron semilleros por Semana Santa han hecho que tengamos un buen plantel que trasplantar. Aprendemos el noble arte del trasplante a tierra y el repicado a macetas.

Nos da tiempo para experimentos varios que amplían la Naturaleza en la escuela, desde los huertos verticales hastas las macetas autorregantes.

Y lo mejor de todo es la cosecha. Porque mayo es el mes de las habas, pero también de los guisantes, las acelgas, los rabanitos, las fresas e incluso las coliflores y brócolis.

Planificando la huerta

Llega el momento en que tod@ hortelan@ tiene que planificar su huerta. Y eso han hecho las últimas semanas l@s alumn@s de segundo ciclo de primaria. Primero han conocido dos pilares de la agricultura ecológica: las rotaciones en el tiempo de los cultivos y las asociaciones en el espacio. Con estas dos ideas fomentamos la biodiversidad, mantenemos la fertilidad del suelo y aprovechamos las ayudas mútuas que se establecen entre unas plantas y otras.

Primero han clasificado las hortalizas según su parte comestible. Hay que tener en cuenta que para las rotaciones, los frutos también incluyen semillas y flores, todos demandantes de fósforo. Después vendrían las legumbres que fijan nitrógeno al suelo, posteriormente las verduras de hoja que lo consumen y finalmente las raíces, donde también se incluyen bulbos, tallos y tubérculos y que absorben más potasio.

Una vez comprendido este esquema, han conocido la tabla de asociaciones de cultivos, que se basa en 4 principios:

  • Combinar plantas con diferentes requerimientos de nutrientes (altos y bajos).
  • Asociar hortalizas de diferentes ritmos de crecimiento (rápido y lento).
  • Combinar hortalizas de hoja con verduras de raíz.
  • Incluir plantas repelentes de plagas y/o atrayentes de insectos beneficiosos.

Tabla de asociaciones de la cooperativa Germinando

Entonces ha llegado el momento de medir los bancales. Se han hecho grupos y con reglas han calculado el ancho y el largo. Lo han dibujado en el plano y han calculado cuantas verduras entrarían de dos especies diferentes. Así hemos visto los marcos de plantación que son las distancias entre plantas y entre filas de cada cultivo. Estamos ya en la segunda sesión.

Por último, en la tercera sesión cada grupo ha hecho los semilleros para las hortalizas que había planificado.

Porque no lo olvidemos, ¡Febrero es el mes del semillero y del invernadero!

Las plantas (y las actividades) acompañantes

Llegan los meses frios a los huertos escolares torresanos y es el momento de hacer las actividades complementarias. Por ejemplo nos hemos puesto la bata de investigadores para descubrir las especies vegetales que habitan nuestros huertos y algunas clases de primaria han empezado la elaboración de un herbario.

También es el momento, en la parada invernal, para hacer los esquejes de aromáticas. Con enraizante de lentejas hemos bañado los tallos de salvias, romeros y lavandas. Porque como aprendimos del cuento de «La Colmena Viajera», las plantas acompañantes con flor son el mejor restaurante para los insectos polinizadores.

Nos hemos acordado mucho de las legumbres, aliadas de una dieta de menor impacto ecológico, gracias a su proteína vegetal y al aporte de nutrientes al suelo. Por ello las hemos plasmado en un mural y hemos sembrado lentejas, garbanzos, habas y guisantes.

Y ya que hablamos de las semillas, este año los/as alumnos/as de 5 años de infantil son los guardianes de las semillas del huerto. Por eso ya cuentan con su propio banco de semillas formado por todas las que han extraído este curso, más las que traerán de casa.

Porque las semillas, como los huertos escolares, están muy vivas, y la mejor manera de conservarlas es sembrándolas.

La preparación de la huerta escolar

Ya están los bancales de los huertos escolares torresanos preparados. En octubre hemos podido usar todas las herramientas para cavar los terrenos y dejar la tierra bien mullida.

Y también hemos podido extraer semillas de los cultivos anteriores porque este curso vamos a volver a hacer un intercambio de semillas entre colegios. Cada huerto va a disponer de su propio banco de semillas.

Y una vez que hemos escardado, cavado y abonado, llegó la esperada siembra de otoño: habas y guisantes ya empiezan a brotar.

Afortunadamente, tenemos unos custodios del huerto de lo más variopinto, desde el clásico atraepájaros hasta las calabazas de Halloween. ¡Así es la fiesta del huerto de otoño!

La fiesta de la biodiversidad y la cosecha

Estamos en mayo, el mes de las flores y los huertos escolares están de fiesta también por la cantidad de microfauna que acude a sus hortalizas. Para conocer los principales habitantes del huerto los/as niños/as de Torrelodones han cogido las herramientas de detectives de invertebrados (lupas, cajitas y cuadernos) y se han puesto a identificarles. Los más mayores han hecho una dinámica para entender que en el ecosistema huerto todos los seres vivos están relacionados y que ese equilibrio es importante para mantener la salud de las plantas.

Diario de huerto de un alumno de la clase de 4ºC de primaria del Colegio San Ignacio de Loyola

Y claro, no es por casualidad que acudan con tanta abundancia los invertebrados a nuestros huertos, es que las hortalizas están enormes. Ya se pueden degustar las habas, guisantes, rabanitos, escarolas y hasta las acelgas. ¡Porque la verdura que pruebas en el huerto siempre sabe mucho mejor!

Mientras que en la Escuela Infantil El Tomillar han hecho una exposición de mosaicos de semillas para transmitir la importancia de su conservación, ya que ellas y las plantas de las que vienen nos dan los alimentos que necesitamos, medicinas naturales, tejidos, cuerdas, sombra y hasta instrumentos como el palo de lluvia o las maracas.